A través de la gestión de dos residencias femeninas en Madrid, promueve la educación como instrumento de cambio social facilitando el desarrollo integral de las niñas y adolescentes.
Su misión es ofrecer una respuesta socioeducativa integral y de calidad, basada en valores cristianos a las menores en situación de vulnerabilidad.
Ofrecen un ambiente de cercanía familiar, dónde las menores se sienten acogidas y apoyadas por medio de la afectividad, el respeto y el dialogo.
Son niñas que provienen de familias con escasos recursos económicos, o por situaciones familiares complejas no pueden permanecer en sus hogares.